Valor nutricional de la patata

La patata es baja en grasas, pero preparar y servir patatas con ingredientes ricos en grasas aumenta el valor calórico del plato. Hervir las patatas con piel evita la pérdida de nutrientes. El valor nutritivo de una comida que contenga patatas depende de otros componentes que se sirvan con ellas y del método de preparación.

Por sí misma, la patata no engorda y la sensación de saciedad que produce su consumo puede ayudar a controlar el peso. Sin embargo, preparar y servir las patatas con ingredientes ricos en grasas eleva el valor calórico del plato. Un estudio de 2017 publicado por el Journal of Nutritional Biochemistry descubrió que el consumo de patatas moradas podría reducir el riesgo de cáncer de colon.

Las patatas moradas tienen un alto contenido en antioxidantes y propiedades antiinflamatorias que pueden reducir los niveles de interleucina-6 o IL-6, una proteína vinculada al crecimiento de las células cancerígenas dentro del colon. En el estudio se examinaron grupos de cerdos con tres dietas diferentes, una de ellas complementada con patatas moradas. Al final del estudio, los cerdos que comieron patatas moradas tenían niveles de IL-6 seis veces más bajos que los otros grupos.

Aunque el estudio aún no se ha reproducido en seres humanos, los investigadores prevén que los resultados se trasladen porque el sistema digestivo del cerdo es similar al del ser humano. Las patatas son un alimento muy común en la dieta de la mayoría de los europeos, pero quizá a veces se pasa por alto la aportación nutricional de este cultivo básico. Para empezar, existen considerables diferencias nutricionales entre los platos de patatas según su forma de cocción, lo que puede repercutir en la percepción de las patatas como alimento por parte de los consumidores.

Lo que hace especial a las patatas es que combinan las características de los alimentos con almidón con las de las verduras. Importadas por primera vez de Sudamérica en el siglo XVI, las patatas tardaron otros 150 años en convertirse en uno de los cultivos alimentarios básicos más importantes de Europa. Hoy en día, los europeos centrales y orientales son los mayores consumidores, pero las patatas desempeñan un papel en las dietas de todo el continente, con un consumo medio per cápita de 94 kg en 2005.1 A continuación se enumeran aspectos nutricionales importantes e interesantes que merece la pena tener en cuenta en el debate sobre la contribución de las patatas a una dieta sana y equilibrada.2 Cuando se hierven o se hornean, las patatas son un alimento prácticamente libre de grasas.

El principal nutriente energético de las patatas son los hidratos de carbono, en forma de almidón. Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía para el organismo y deberían aportar al menos la mitad de las calorías del día. La ventaja de obtener los hidratos de carbono de las patatas es que también se obtiene una cantidad considerable de ciertos micronutrientes.

Las patatas contienen una pequeña cantidad de proteínas: unos 3 g en una ración mediana hervida de 180 g, véase la Tabla 1. Aunque esto supone menos del 10% de las necesidades diarias de un adulto, las patatas son una buena fuente de los aminoácidos lisina y triptófano y, combinadas con leche o huevos, constituyen un alimento proteico de gran calidad. Debido a la diversidad de formas de preparación de las patatas, su contenido nutricional es muy variable.

La pérdida de nutrientes por la cocción depende de la temperatura y del tiempo de cocción. Las vitaminas y minerales hidrosolubles, como las vitaminas del grupo B, la vitamina C y el potasio, se desprenden de las patatas en el agua de cocción cuando se hierven. Hervir las patatas con la piel, aunque después de la cocción se puedan pelar y comer sin piel, reduce mucho estas pérdidas de nutrientes.

También hay cierta pérdida de nutrientes durante el almacenamiento, y el consejo general es que las patatas se mantengan en condiciones secas, oscuras y frescas. Sin embargo, las patatas no deben almacenarse a temperaturas tan bajas como 4°C, ya que esto puede aumentar la formación de acrilamida cuando se fríen.6 Las patatas que desarrollan manchas verdes o empiezan a brotar durante el almacenamiento, deben ser cuidadosamente recortadas y peladas, o no consumidas. Aunque el contenido en grasa de las patatas es muy bajo, los platos de patatas pueden ser ricos en calorías si se añade grasa durante su preparación.

Es el caso, por ejemplo, de las patatas fritas y de los gratinados preparados con nata y queso de alto contenido en grasa. La vitamina C es necesaria para el funcionamiento normal del sistema inmunitario, la coagulación de la sangre y la fortaleza del tejido conjuntivo y las paredes de los vasos sanguíneos. Como la vitamina C no puede almacenarse en el cuerpo, debe consumirse a través de los alimentos.

Una patata asada proporciona aproximadamente el 19% del valor diario de vitamina C. Cuando se fríen, se convierten en patatas fritas o se untan con salsas pesadas, mantequilla o queso, el valor nutricional del plato de patatas cambia drásticamente. Las patatas horneadas, asadas y hervidas son las mejores en términos de nutrición. Considere la posibilidad de cubrir sus patatas con verduras u otros aderezos saludables: Para más información sobre los aportes nutricionales y los beneficios de las patatas, lea: El valor nutricional de los alimentos depende en gran medida de su nivel de energía, que suele medirse como nutrientes digeribles totales TDN sobre una base de porcentaje de materia seca.

Por ello