Factores que determinan la inteligencia

Como la mayoría de los aspectos del comportamiento y la cognición humanos, la inteligencia es un rasgo complejo en el que influyen tanto factores genéticos como ambientales. Los investigadores han realizado muchos estudios para buscar los genes que influyen en la inteligencia. Muchos de estos estudios se han centrado en las similitudes y diferencias en el coeficiente intelectual dentro de las familias, sobre todo observando a los niños adoptados y a los gemelos.

Estos estudios sugieren que los factores genéticos subyacen a cerca del 50 por ciento de la diferencia de inteligencia entre individuos. Otros estudios han examinado las variaciones en todo el genoma de muchas personas, un enfoque denominado estudios de asociación de todo el genoma o GWAS, para determinar si alguna zona específica del genoma está asociada al CI. Estos estudios no han identificado de forma concluyente ningún gen que tenga un papel importante en las diferencias de inteligencia. Es probable que haya un gran número de genes implicados, cada uno de los cuales hace una pequeña contribución a la inteligencia de una persona.

En un intento de determinar los factores que influyen en la inteligencia de los seres humanos, los psicólogos han investigado la cuestión desde dos perspectivas principales: la naturaleza y la crianza. Como resultado, los estudios de investigación sobre estos aspectos han confirmado que tanto la naturaleza como la crianza influyen en el desarrollo de la inteligencia. Según Heffner 2002, los factores genéticos han sido identificados como las fuerzas influyentes de la naturaleza que dan forma a la inteligencia, mientras que los factores ambientales influyen en la inteligencia a través de la exposición o más bien la crianza.

En ambas escuelas de pensamiento, es evidente que las pruebas de inteligencia tienen como objetivo determinar el nivel de inteligencia mediante el uso de la prueba de coeficiente intelectual. Las similitudes y diferencias en el CI entre los individuos explican el grado en que la genética y el entorno influyen en el desarrollo de la inteligencia. Por lo tanto, este trabajo de investigación analiza las bases naturaleza-crianza de la inteligencia.

Papel de la genética en la determinación de la inteligencia Según las revisiones, se ha descubierto que la herencia es uno de los factores más influyentes que determinan el desarrollo de la inteligencia en los seres humanos. Deary, Spinath y Bates 2006 presentan un estudio resumido sobre las revisiones del papel de la genética en la inteligencia. De este estudio se desprende que los enfoques para evaluar las inteligencias humanas no han cambiado significativamente en los últimos 100 años.

Algunos de los principales dominios cognitivos que han sido identificados por los investigadores para determinar la influencia de la genética en la inteligencia son la velocidad de procesamiento, la comprensión verbal, la memoria de trabajo y la organización perceptiva Deary, Spinath & Bates, 2006. A pesar de las perspectivas divergentes presentadas por psicólogos y biólogos en relación con la influencia de la genética en la inteligencia, Plomin & Spinath 2004 reafirma que la herencia desempeña un papel clave en el desarrollo de la inteligencia. Afirma que los estudios genéticos han definido límites claros entre la naturaleza y la crianza, y han proporcionado la magnitud de la influencia causada por los factores genéticos en el desarrollo de la inteligencia.

La búsqueda de una mayor comprensión de la inteligencia humana comenzó a principios del siglo XX, cuando Alfred Binet empezó a administrar tests de inteligencia a niños en edad escolar en Francia. Su objetivo era desarrollar una medida que ayudara a determinar las diferencias entre niños normales y subnormales. El asistente de investigación de Binet, Theodore Simon, le ayudó a desarrollar un test para medir la inteligencia.

Se conoció como la Escala Binet-Simon, el predecesor del test de CI moderno. En 1904, Charles Spearman publicó un artículo en el American Journal of Psychology titulado «General Intelligence». Basándose en los resultados de una serie de estudios realizados en Inglaterra, Spearman concluyó que existía una función común a todas las actividades intelectuales que denominó g, o inteligencia general.

Desde el artículo, la investigación ha descubierto que g está altamente correlacionada con muchos resultados sociales importantes y es el mejor predictor del éxito en el trabajo. La actual definición de inteligencia de la Asociación Americana de Psicología incluye una jerarquía de tres niveles de factores de inteligencia, con g en su cúspide. Hoy en día, aunque los psicólogos reconocen que tanto la genética como el entorno desempeñan un papel en la determinación de la inteligencia, la atención se centra en determinar exactamente el grado de influencia de cada factor.

Numerosos estudios sobre gemelos sugieren que entre el 40 y el 80 por ciento de la varianza del CI está relacionada con la genética, lo que sugiere que la genética puede desempeñar un papel más importante que los factores ambientales en la determinación del CI de un individuo. Sin embargo, es importante señalar que la genética y el entorno interactúan para determinar exactamente cómo se expresan los genes heredados. Un niño puede nacer con genes de gran inteligencia, pero si crece en un entorno desfavorecido en el que está desnutrido o carece de acceso a la estimulación mental, es posible que no obtenga buenos resultados en las mediciones del CI.

Las diferencias de inteligencia se basan tanto en el hecho genético como en el