Ejercicios para quitar la ansiedad y nervios

1. En primer lugar, una de las mejores maneras de calmar los nervios antes de pronunciar un discurso es hacer que el oxígeno fluya hacia el cerebro y que la sangre circule. Esto puede ser cualquier cosa, desde hacer un poco de footing la mañana del discurso hasta hacer algunos estiramientos ligeros.

Esto puede ayudar a reducir tus niveles de ansiedad haciendo que te sientas más relajado, aliviando la tensión física y mental, y reduciendo la rigidez y la fatiga. 3. Utilizar ejercicios de respiración y atención plena También puede ser beneficioso tomarse un tiempo para meditar y regular la respiración antes de pronunciar un discurso.

Respirar profundamente entre 10 y 15 minutos antes de hacer la presentación puede ayudar a reducir el ritmo cardíaco y la tensión física y la ansiedad. Meditar antes puede ayudar a calmar tu estado mental haciendo que tu inminente actuación sea menos estresante. Cuando medite y respire profundamente, hágalo en un espacio relativamente tranquilo y concéntrese en su respiración, bloqueando todas las distracciones.

Esto te permitirá concentrarte en la tarea que tienes entre manos y no en tus nervios. 4. Enfóquese en las caras amistosas del público Parte del miedo asociado a hablar en público es imaginar que el público le está juzgando con dureza.

Una buena forma de eludir este miedo es centrarse en una o dos caras amables del público. Tanto si hablas en una sala con compañeros de clase como si das un discurso ante una multitud de desconocidos, seguro que hay al menos dos personas que sonríen y participan mientras hablas. Al centrar tu atención en estas personas, estarás menos inclinado a imaginar que tu público te está criticando, lo que te permitirá centrarte más en tu contenido.