Dificultad al caminar perdida de equilibrio o de coordinacion

El daño, la degeneración o la pérdida de células nerviosas en la parte del cerebro que controla la coordinación muscular, el cerebelo, da lugar a la ataxia. El cerebelo comprende dos porciones de tejido plegado situadas en la base del cerebro, cerca del tronco cerebral. Esta zona del cerebro ayuda a mantener el equilibrio, así como los movimientos oculares, la deglución y el habla.

Las enfermedades que dañan la médula espinal y los nervios periféricos que conectan el cerebelo con los músculos también pueden causar ataxia. Las causas de la ataxia incluyen: Reacción tóxica. La ataxia es un efecto secundario potencial de ciertos medicamentos, especialmente los barbitúricos, como el fenobarbital; los sedantes, como las benzodiazepinas; los antiepilépticos, como la fenitoína; y algunos tipos de quimioterapia.

La toxicidad de la vitamina B-6 también puede causar ataxia. Es importante identificar estas causas porque los efectos suelen ser reversibles. Cuando usted se mueve, su sistema vestibular detecta fuerzas mecánicas, incluida la gravedad, que estimulan los canales semicirculares y los órganos otolíticos.

Estos órganos trabajan con otros sistemas sensoriales del cuerpo, como la visión y el sistema sensorial musculoesquelético, para controlar la posición del cuerpo en reposo o en movimiento. Esto le ayuda a mantener una postura estable y a conservar el equilibrio cuando camina o corre. También le ayuda a mantener un enfoque visual estable sobre los objetos cuando su cuerpo cambia de posición.

Cuando las señales de cualquiera de estos sistemas sensoriales funcionan mal, puedes tener problemas con el sentido del equilibrio, como mareos o vértigo. Si tiene problemas adicionales con el control motor, como debilidad, lentitud, temblores o rigidez, puede perder su capacidad de recuperarse adecuadamente del desequilibrio. Esto aumenta el riesgo de caídas y lesiones.

Hay más de una docena de trastornos del equilibrio diferentes. Algunos de los más comunes son: La evaluación de los trastornos de la marcha y el equilibrio es paralela a la evaluación de las caídas9,28,29 y se describe en la Tabla 2.28,29,31,32 Los problemas del paciente, por ejemplo, el dolor de pies y las descripciones de las dificultades con la marcha o el equilibrio, por ejemplo, la sensación de inestabilidad, ayudan a enmarcar la evaluación de los trastornos de la marcha y el equilibrio. Los síntomas asociados pueden ser útiles para identificar las condiciones subyacentes y reducir el diagnóstico diferencial31 Tabla 310,12,15,31,33.

Debe buscarse información sobre caídas anteriores, incluyendo las circunstancias que rodean la caída y los síntomas relacionados. Los cuidadores pueden proporcionar información valiosa sobre las caídas o la dificultad para caminar. También es importante preguntar sobre los peligros ambientales que suelen contribuir a las caídas, como la mala iluminación, las superficies resbaladizas, las alfombras, los cables eléctricos, las zonas con mucho desorden, las escaleras empinadas, las sillas bajas y la falta de barras de sujeción cerca del inodoro y la bañera.32 Las personas mayores que informan de una caída deben someterse a una evaluación de la marcha y el equilibrio utilizando uno de los métodos de evaluación disponibles, como la prueba Timed Up and Go, la escala de equilibrio de Berg o la evaluación de la movilidad orientada al rendimiento (POMA).29 No existen estudios prospectivos adecuados que respalden la selección de una prueba específica para la marcha y el equilibrio29; sin embargo, la escala de equilibrio de Berg y la POMA requieren entre 10 y 20 minutos de administración.

En cambio, la prueba Timed Up and Go es una herramienta diagnóstica fiable para los trastornos de la marcha y el equilibrio, y es rápida de administrar.37,38 Se cronometra a los pacientes mientras se levantan de una silla sin usar los brazos, caminan 3 metros, giran, vuelven a la silla y se sientan. Se les permite utilizar su ayuda habitual para caminar. Una puntuación inferior a 10 segundos se considera normal, y 14 segundos o más es anormal y se asocia a un mayor riesgo de caídas.38 Los pacientes que realizan la tarea en más de 20 segundos suelen tener un deterioro más grave de la marcha.

La prueba Timed Up and Go es una medida sensible en un 87% y específica en un 87% para identificar a las personas mayores propensas a las caídas.39 Se correlaciona bien con otras escalas más detalladas,40,41 pero es más rápida y fácil de realizar.42 Las personas que tienen dificultades o demuestran inestabilidad al realizar la prueba Timed Up and Go requieren una evaluación adicional, normalmente con un fisioterapeuta, para ayudar a dilucidar las deficiencias de la marcha y las limitaciones funcionales relacionadas. La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo caracterizado por el daño progresivo de las células nerviosas productoras de dopamina en una región específica del cerebro. La dopamina es un neurotransmisor, o molécula de señalización celular, que transmite información entre las células nerviosas y los músculos.

Uno de los efectos más debilitantes de la enfermedad de Parkinson es la pérdida de coordinación y control en los movimientos corporales, que en muchos casos conduce a graves discapacidades para caminar. La marcha puede describirse simplemente como la forma de caminar de una persona. La mayoría de las personas tienen un estilo distintivo de caminar.

En circunstancias normales, cuando las personas caminan, su postura es erguida y el centro de gravedad del cuerpo está colocado de una manera que les ayuda a coordinar su movimiento. Cuando la gente camina, balancea los brazos