Carta de un padre a su hija pequena

Probablemente porque hago este trabajo, y porque también soy padre, un amigo mío me confió la siguiente carta que escribió hace algún tiempo a su propia hija. Con su permiso, la comparto porque me conmovió la bondad de sus sentimientos y la profundidad de su preocupación por su hija, y creo que puede tocar a muchas jóvenes de la misma manera que debe haberla tocado a ella. «Mi querida hija, sabes que te quiero y te aprecio.

Cuando aún estabas en el vientre de tu madre, te cantaba nanas para que conocieras mi voz. Todavía puedo sentir tu cuerpo confiado en mi hombro cuando, siendo un bebé, te abandonabas en mis brazos en un sueño tranquilo. Tus manitas aún se aferran con fuerza a mis meñiques cuando dabas tus primeros pasos.

Eres, en mi mente, el niño pequeño que corría hacia la puerta gritando alegremente «papá, papá, papá» cuando llegaba a casa después de un largo viaje. Eres aquella joven adolescente que volvía a casa del colegio a veces contenta, a veces preocupada o triste, y ponía su cabeza en mi hombro para consolarse. Como normalmente me gusta aportar algo de fondo de investigación a lo que escribimos en este blog, pensé que los siguientes enlaces serían un gran apoyo para la carta de este padre a su hija: Cuando nuestras hijas se enfrenten a un día difícil siempre podrán recurrir a nuestras palabras de ánimo.Una carta mía a mi hija es especial y duradera.

No tiene por qué ser larga. No tiene por qué ser larga, pero es algo que ella puede conservar y apreciar. Cuando nuestras hijas se enfrenten a un día difícil, siempre podrán recurrir a nuestras palabras de ánimo.

Para ayudarte a empezar, aquí tienes 10 cosas que debes escribir en una carta a tu hija y guardar una copia para ti: Quizá te sorprenda encontrar esta carta de tu padre, pero hoy quiero desahogar mi corazón y decirte lo mucho que significas para mí. Quiero decirte que te quiero desde el fondo de mi corazón. Puede que no lo sepas, pero tú fuiste la razón por la que empecé a llegar temprano a casa desde el trabajo; también eres la razón por la que empecé a sonreír mucho más y a motivarme para trabajar duro para darte la vida que te mereces.

La mayoría de las chicas jóvenes acuden a sus madres para que les den consejos relacionados con la belleza, pero un padre decidió que escribiría una carta a su hija pequeña sobre el origen exacto de la belleza. El Dr. Kelly Flanagan es un psicólogo clínico de Illinois, además de escritor y padre de tres hijos. Hace poco se encontró en el pasillo de maquillaje de una tienda y recordó un mensaje de una amiga para decir que le parecía uno de los lugares más opresivos del mundo.

Al igual que la última carta que escribí a mi hija, esta la escribí primero para ella y para el día en que se la lea. Pero también la escribí para todas las mujeres que necesitan escuchar las palabras de un padre. Mujeres, nadie más puede definir vuestra belleza por vosotras.

Pero lo intentarán. Mi hija tiene ahora 4 años. Si su despertar al pasillo del maquillaje se produce a la edad típica, calculo que tenemos unos cinco años para alterar radicalmente el arco de la historia y la subyugación por la imagen del género femenino.

Tenemos mucho trabajo que hacer. Y empieza en el corazón de todas y cada una de las mujeres. ———- Imagina que abres un libro y ves que tu vida se despliega ante ti, capítulo tras capítulo, desde el día en que naciste.

Esto es lo que ocurrió cuando la hija de Joe recibió su libro Dieciocho cartas: de un padre a su hija. Eran cartas reales escritas a ella en cada cumpleaños, a partir de 1992. El capítulo uno cubre su primer año, el capítulo dos, su segundo año, y así sucesivamente, hasta los dieciocho años.

Hay un poco de todo en estas cartas. Además de describir sus comidas favoritas, sus animales y sus amigos, Joe se adentra en la política, la filosofía, la literatura, la historia, la actualidad, la etiqueta y saludables dosis de consejos: – Canta en la ducha o cuando vayas en el coche. – Floss.

Lo sorprendente es que Joe nunca le daba las cartas a su hija en el momento en que las escribía. Las tiraba en un cajón y básicamente se olvidaba de ellas. Fue cuando ella estaba en el último año de instituto cuando Joe se puso en contacto conmigo en Modern Memoirs y me preguntó cómo crear un libro duradero con las cartas.

Dedicamos varios meses al proyecto: revisamos las cartas reescritas para asegurarnos de que se leían igual que las originales, diseñamos un interior adecuado para el libro, añadimos fotos de la familia y diseñamos la cubierta y la sobrecubierta, todo ello como quería Joe. Para cuando su hija recogió sus pertenencias y se fue a la universidad, Joe tenía un hermoso libro de tapa dura para entregarle. En la portada aparece la imagen de un joven padre con su hija pequeña en brazos. En la contraportada, se esfuerza por llevar a su hija preadolescente sobre los hombros.

No se equivoquen, no soy perfecta ni mucho menos. A veces escribo cartas en las que comparto mis luchas como padre o les pido perdón. Es una experiencia tan humilde como vulnerable.

Pero quiero que mis hijas sepan que su padre no es un