Asociacion catolica nacional de propagandistas

De la ACdP nacieron la Editorial Católica; la Confederación Nacional de Estudiantes Católicos; la primera Escuela de Periodismo de España, vinculada al diario El Debate; los periódicos Ya , Hoy de Badajoz e Ideal de Granada; el Instituto Social Obrero; la Biblioteca de Autores Cristianos BAC; el Instituto Social León XIII; Cáritas Española; la Asociación de Agricultores Pío XII; la Escuela de Ciudadanía Cristiana de la Iglesia; los congresos y jornadasCatolicos y Vida Pública ; el Colegio Mayor Universitario San Pablo de Madrid y la que es hoy la principal obra de la ACdeP, la Fundación Universitaria San Pablo CEU antiguo Centro de Estudios Universitarios -CEU-, de la que hoy dependen tres universidades San Pablo de Madrid, la Cardenal Herrera de Valencia y la Abat Oliba de Barcelona así como diez centros de enseñanza primaria y secundaria en Madrid 3, Valencia, Barcelona 2, Alicante, Murcia, Sevilla y Vitoria, además de diferentes centros de postgrado, una escuela de enseñanza y dos escuelas de negocios. Durante la dictadura franquista , los propagandistas constituyeron una de las familias más influyentes del régimen, especialmente tras la derrota del Eje en la Segunda Guerra Mundial y el desplazamiento de los sectores falangistas en favor del nacional-catolicismo representado por los propagandistas, hasta la aparición de los tecnócratas del Opus Dei . Tras el Concilio Vaticano II , algunos propagandistas, como Joaquín Ruiz-Giménez , se convirtieron en opositores moderados del franquismo, mientras que otros, integrados en el grupo Tácito, presionaron a favor de la reforma del régimen.

Muchos propagandistas tuvieron un papel muy influyente durante la Transición , uno de ellos, Leopoldo Calvo-Sotelo , llegó a ser presidente del Gobierno. La Asociación Católica de Propagandistas tiene su origen en un grupo de congregantes marianos de los Luises de Madrid , que reunió el 4 de noviembre de 1908 el padre Ángel Ayala , jesuita. El deseo que el nuncio de la Santa Sede en España, monseñor Vico , había expresado al padre Ayala fue la fundación de la Juventud Católica Española .

El nombre original fue Asociación Nacional de Jóvenes Propagandistas. Un año después, tras un periodo de propaganda activa, el grupo se unificó y se celebró el primer acto de imposición de insignias. Fue el 3 de diciembre de 1909, en un acto al que asistió el cardenal Vico y que tuvo lugar en la iglesia de los Areneros que los jesuitas tenían en la calle Alberto Aguilera de Madrid.

El primer presidente de la asociación fue Ángel Herrera Oria . La Asociación conseguiría movilizar a los católicos, mediante mítines y el uso de la prensa. Instituciones y personas cercanas a la familia católica, por ejemplo, el Banco Popular o el Opus Dei, experimentan un éxito social y económico sin precedentes.

Al igual que los partidos que apoyaron el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 parte de la CEDA, el Tradicionalismo, las JONS, Falange Española se formó el Movimiento Nacional con las siglas FET y de las JONS, la unificación de los grupos católicos de la Segunda República Asociación Católica Nacional de Propagandistas se buscó en la Acción Católica, que será ampliamente superada en influencia en los años cincuenta por el Opus Dei, polémica prelatura personal fundada por Josemaría Escrivá de Balaguer. La sociedad se recentraliza de forma gradual o forzada. Miles de niños y jóvenes que no han sido bautizados en años anteriores, lo serán ahora, ya que para diversos trámites administrativos se exige un certificado de bautismo.

Se declaran nulas las capitulaciones civiles de los matrimonios y los divorcios. Es la época de las vocaciones tardías o tempranas mil sacerdotes anuales entre 1954 y 1956, de las celebraciones eternas y castas, de los seriales radiofónicos y de la censura moral en películas y libros. Que Gildaweara un guante bailando fue un escándalo de proporciones apocalípticas.

Es una buena reflexión el ensayo de Carmen Martín Gaite, Usos amorosos de la posguerra española 1987. Y así, dos años después de presentar su dimisión -obligatoria a los 75 años-, Rouco llega al final de su mandato mostrando fuertes signos de desgaste tras muchos años como una fuerza a tener en cuenta. Esta parece ser al menos la impresión de Carlos Romero Caramelo, presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, responsable de la Fundación Universitaria San Pablo CEU e impulsor de una convención anual llamada Católicos y Vida Pública.